sábado, 24 de mayo de 2008

Las 15 promesas infalibles del Santo Rosario de Maria

Aquel que fielmente Me sirva con la recitación del Rosario, recibirá señales de gracias.

A todos los que reciten el Rosario les prometo Mi protección especial y las mayores gracias.

El Rosario será una armadura poderosa contra el infierno, destruirá el vicio, disminuirá el pecado, y derrotará las herejías.

Hará que florezcan la virtud y el buen trabajo; obtendrá para las almas la gracia abundante de Dios; retirará del corazón de los hombres el amor al mundo y a sus vanidades, y los elevará al deseo de las cosas eternas. Por estos medios las almas se santificarán a sí mismas.

El alma que a Mí se encomiende a través de la recitación el Rosario, no perecerá.

Todo aquél que devotamente recite el Rosario, que se esmere en la consideración de sus misterios sagrados, no será conquistado por el infortunio. Dios no lo habrá de castigar en Su justicia, no perecerá por una muerte no suministrada; todo aquél que sea justo permanecerá en la gracia de Dios, y será merecedor de la vida eterna.

Todo aquél que tenga una verdadera devoción por el Rosario no morirá sin los Sacramentos de la Iglesia.

Aquéllos que sean fieles en la recitación del Rosario tendrán en su vida y en su muerte la luz de Dios y la plenitud de Sus gracias; en el momento de la muerte participarán de los méritos de los santos en el paraíso.

A aquéllos que se hayan dedicado al Rosario, Yo los liberaré del purgatorio.

Los hijos fieles del Rosario merecerán un alto grado de gloria en el Cielo.

Mediante la recitación del Rosario, obtendrán todo lo que de Me pidan.

Todos aquéllos que propaguen el santo Rosario serán socorridos en sus necesidades.

He logrado de Mi Hijo Divino, que todos los defensores del Rosario tengan como intercesores a toda la corte celestial, a lo largo de su vida y al momento de la muerte.

Todos aquellos que reciten el Rosario son Mis hijos, y hermanos de Mi único hijo Jesucristo.

La devoción a Mi Rosario es un signo importante de predestinación.