lunes, 8 de junio de 2009

IGLESIA DE SAN IGNACIO DE LOYOLA DE SANTIAGO





Historia
IGLESIA SAN IGNACIO
(De los PP Jesuitas)

Historia y Arquitectura

El 15 de diciembre de 1867 se pone la primera piedra de la Iglesia San Ignacio. Años más tarde, el 17 de noviembre de 1872 es bendecida por el Obispo de Kansas City, Juan bautista Miege S.J., quien estaba de paso en Chile.

Fue diseñada y construida por el arquitecto italiano Eusebio Chelli. De estilo Neo-clásico sobre la puerta de entrada se colocó un lema en latín que dice:

Haec est domus Dei et porta coeli

“Esta es la casa de Dios y puerta del cielo”, invitando así, a toda persona para que se acerque con fe a Dios.

Es importante destacar que Eusebio Chelli diseñó y construyó también, el Templo de la Recoleta Dominica (ubicado en la Avenida Recoleta) y el palacio de la Embajada de Brasil ( ubicado a 2 cuadras hacia el poniente de la Iglesia).

ESTA IGLESIA HA SIDO CENTRO DE LA VIDA
RELIGIOSA DESDE 1872
Si miramos el templo desde el frente, podemos observar las torres que fueron proyectadas por Don Eugenio Joannon. Se edificaron entre 1899 y 1900. Tienen 47 metros de altura y pesan 20 toneladas cada una. La del lado izquierdo posee un reloj de cuatro esferas, fabricado en Bilbao, e instalado en 1901 por Evaristo Molina. La torre del lado derecho posee unas campanas que se deben tocar en forma manual. Deseaban los padres colocar en esta torre la enorme campana que adornaba la antigua Iglesia de los jesuitas, que fue destruida por un trágico incendio el 8 de diciembre de 1863, ubicada en los jardines del actual Congreso Nacional de Santiago. Con la intervención del Presidente Errázuriz y su ministro Don Aníbal Pinto, fue devuelta a los padres jesuitas, quienes la fundieron y formaron dos de las tres campanas que finalmente se ubicaron en dicha torre.

El cielo del interior de la Iglesia tiene unas maderas pintadas y un artesonado de estilo Neo- Clásico, que representan elementos vegetales estilizados.

ALTAR MAYOR

LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA
En el altar mayor encontramos la pintura de la Virgen María, obra realizada por el pintor Pietro Galiardi. María, como Madre de Jesucristo es Madre de la Iglesia, por encargo del Señor en la cruz. Por eso su imagen preside este Templo. Este altar mayor tiene un retablo dorado de estilo Neo- barroco. El presbiterio es la sección interior más nueva que tiene el Templo ya que allí se encuentra el nuevo altar justo bajo la cúpula que ilumina, desde el cielo, el interior.

SAN IGNACIO DE LOYOLA
Obra del pintor Francesco Grandi. Ignacio de Loyola era un hidalgo vasco, quien sintió, ya entrado en años, el ansia de entregarse a Jesucristo, primero en una vida penitente y ermitaña; y luego, como un misionero al modo de los apóstoles. Juntó un grupo de amigos y compañeros y fundó en 1534 la Compañía de Jesús, aprobada por el Papa en 1540. Se le representa cuando- como peregrino en viaje a Roma- recibe de Jesucristo que ‘la recibe’ en la intimidad de la trinidad Divina. Es la entrada del santo junto con sus compañeros a Roma, llevando las reglas de la Compañía al Papa.

SAN FRANCISCO JAVIER
Noble Navarro, a quien Ignacio lo convención de que se uniera a él para fundar con otros la Compañía de Jesús. Es el modelo ideal del jesuita y es el patrono espiritual de todos los misioneros católicos del mundo. Muere a los 46 años en la Isla de Sancián, frente a las costas de China. Sus restos descansan en Bombay (India)

SAN ALBERTO HURTADO

Obra del pintor Claudio Di Girólamo. Se preocupó especialmente de los jóvenes, de los pobres, de los pecadores. Fue canonizado por el Papa Juan Pablo II en 2005. En este mismo lugar existe una pequeña reliquia del santo y a un costado se ubica el confesionario que usaba el Padre Hurtado diariamente para confesar a tantas personas por más de una hora.

EL VÍA CRUCIS
El Vía Crucis que representa la pasión de nuestro Señor Jesucristo, fue pintado al óleo en Roma y regalado de Doña Felipa Ossa Ceroz. Adorna los muros de la Iglesia desde el 11 de mayo de 1914.

SAN MARIO
Las reliquias de San Mario, mártir del siglo III, estuvieron ocultas por muchos años en el interior de la Iglesia hasta que por casualidad fueron encontradas el 24 de junio de 1994. San Mario fue un mercader persa que peregrinó con su familia hasta Roma. Por su fe fue martirizado junto a su familia en las persecuciones que hicieron los romanos. Sus reliquias fueron traídas de Roma, de las catacumbas, en el siglo XVIII por el Padre Haymbhausen, ocultas dentro de esta imagen de cera que encargó en su tierra natal, Baviera. Estos restos fueron traídos especialmente para acrecentar su devoción en nuestro país. Se encuentran ubicados bajo el altar donde está la pintura de San Ignacio.

EL ÓRGANO
Otro elemento que permite la integración de la persona con el ambiente de reflexión y paz se vive al interior del templo es el gran órgano francés constituido por más de 2.200 tubos. Con sus 33 registros y sus 3 teclados manuales, este instrumento es uno de los más grandes de Santiago y el país.

LA CRIPTA FUNERARIA


Ningún documento nos cuenta cuándo fue construida. Sólo podemos afirmar cuándo la descubrimos. Fue en marzo de 1999. Su único acceso era desde la capilla llamada del “ Santo Cristo” ( antes, “ buena Muerte”). Este acceso fue misteriosamente bloqueado a fines del siglo XIX, embaldosándose encima. El hallazgo fue casual. Dentro se encontraron dos grandes cajones llenos de huesos ordenados y limpios, correspondientes a unas cuarenta personas y una botellita de vidrio que contenía el único documento, fechado en 1889 y formado por el Rector de entonces en él decía:

El abajo firmante, Rector del Colegio de San Ignacio de la Compañía de Jesús certifica que los restos contenidos en este cajón fueron hallados hace un mes en el osario de la bóveda de la antigua Iglesia de la Compañía que ocupaba el solar que hoy ocupan los jardines del Congreso que se está construyendo junto a la calle de la Bandera. Son restos de PP. Y HH. De la antigua Compañía.
Santiago, enero 16 de 1889. Antonio Garriga S.J.

En ella se encuentran también, reliquias de varios santos, entre ellos, San Ignacio.