viernes, 21 de marzo de 2008

Instituciòn de la Santa Misa y el Santo Sacerdocio en Santiago

En Misa Crismal:
Sacerdotes de Santiago renovaron sus promesas

La Eucaristía estuvo presidida por el Cardenal Francisco Javier Errázuriz, quien invitó a los sacerdotes de la arquidiócesis a una intimidad permanente con Jesús y a una actitud de acogida, que sea reflejo de la acogida que brinda Dios para dar vida en abundancia.

En una concurrida Catedral Metropolitana, con asistencia de delegaciones de parroquias y colegios, el Cardenal Francisco Javier Errázuriz presidió al mediodía de este Jueves Santo la solemne Misa Crismal, durante la cual los presbíteros de la arquidiócesis renovaron sus promesas sacerdotales. La eucaristía fue concelebrada por el nuevo Nuncio Apostólico en Chile, Monseñor Giusseppe Pinto, los Obispos Auxiliares y Vicarios Episcopales de Santiago. También concelebraron algunos Obispos Eméritos.

Durante la Misa Crismal más de 300 sacerdotes de la Arquidiócesis de Santiago renovaron sus promesas. Se llama “Misa Crismal” porque se bendicen los santos óleos y el crisma que se usarán durante el año en los sacramentos del Bautismo, Confirmación y Unción de los Enfermos.

Siempre Junto a Jesús

En su homilía, el Cardenal Errázuriz precisó que los santos óleos “serán materia de sacramentos en los cuales el Espíritu Santo está presente, santificando a la Iglesia”, y señaló que en esta liturgia también “recordamos el llamado que nos hizo Dios a nosotros, sacerdotes. Dios quiso incorporarnos a participar en el sacerdocio de Jesucristo”. Luego indicó que hoy la Iglesia recuerda la Última Cena, “ese momento sublime en que Cristo da su Cuerpo como alimento de vida y da su Sangre, para sellar con ella su Nueva Alianza”.

Seguir el camino del Maestro

El Arzobispo de Santiago manifestó que el ministerio sacerdotal se desarrolla en un mundo llenos de desafíos, “terriblemente desafiante, que quiere mirar el futuro de una manera distinta a lo que sabemos es voluntad de Dios”. Este contexto mundial, continuó, también incluye a América Latina, que quisiera borrar su sustrato católico, para “seguir los caminos de los gobiernos europeos y no reconocer las raíces cristianas de nuestro continente”.

El Cardenal Errázuriz valoró la riqueza de estas raíces cristianas, de la Palabra divina y de la visión cristiana de Dios y el Hombre. “Nosotros apreciamos esa riqueza. Es la gran riqueza que tiene nuestra cultura”, afirmó, y agregó que “no queremos seguir caminos decadentes. No queremos, cuando vayamos a celebrar el Bicentenario de nuestra patria, caer en una colonización cultural, ya que nos desprendimos de una colonización política”.

Sacerdotes acogedores

Más adelante en su homilía, el Arzobispo de Santiago invitó a los sacerdotes a tener una intimidad con Jesucristo en todo momento, no sólo cuando rezan o presiden la liturgia, sino también cuando atienden la oficina, hacen trámites o visitan a sus fieles. Dijo que esta unión con Jesucristo “no tiene interrupción, siempre están con Jesús”.

También pidió a los párrocos y a sus vicarios parroquiales a no convertirse en el “hombre de los NO. ‘Esto no debe hacerse’, ‘esto no me parece’, ‘esa sala no debe abrirse’. No, no, no”. Añadió que “Jesús es el Amén del Padre a todas las promesas que él ha dado. Es el sí de Dios a los grandes caminos de salvación, de aquello que nos trae la vida en abundancia” y agregó que cuando ese sacerdote “sea un hombre que acoja”, la gente dirá “que es Cristo el que la acoge en él”.

Fuente: DOP Santiago - www.iglesiadesantiago.cl















Santiago, 20/03/2008

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